Buenos días, querido lector; En el día de hoy, quiero hablarte sobre un tema que me apasiona: El Eneagrama. En el Eneagrama, cada eneatipo tiene una pasión que lo arrastra hacia los excesos y una virtud que lo eleva hacia su mejor versión. La pasión es ese impulso inconsciente que nos domina: orgullo, ira, miedo, envidia, lujuria, avaricia, gula, pereza… La pasión es ese impulso que nos arrastra cuando estamos desconectados de nuestro centro. Nos domina sin que lo notemos y nos aleja de la autenticidad. Pero no está ahí para castigarnos, sino para mostrarnos dónde sanar. La virtud, en cambio, surge cuando despertamos y elegimos vivir en coherencia. La virtud, es la luz que se despierta cuando elegimos conscientemente: humildad, serenidad, valentía, ecuanimidad, sobriedad, desapego, templanza, diligencia… La virtud aparece cuando atravesamos esa sombra. No se trata de “ser perfectos”, sino de vivir desde la conciencia. La tensión entre pasión y virtud es el campo de batalla i...