Buenos días, querido lector; Cuando atravesamos una pérdida, la tristeza aparece como una compañera inevitable. Es natural, humana y necesaria. Pero a veces, ese estado emocional puede confundirse con depresión, y distinguir entre ambas es fundamental para sanar con conciencia y compasión . La tristeza es una emoción profunda, pero móvil . Llega en olas, con días de calma y otros de llanto. Nos conecta con lo que hemos perdido, pero también con el amor que aún sentimos. La tristeza nos invita a mirar hacia adentro, a descansar, a permitirnos sentir sin juzgar. Aunque duela, tiene luz , porque nos mantiene en contacto con la vida. La depresión , en cambio, es un estado más fijo y paralizante . No solo hay dolor: hay vacío, desinterés, falta de energía, pérdida de sentido. En la depresión, el alma se apaga, el cuerpo se cierra y la esperanza se desvanece. Es como si la vida se volviera gris y todo lo que antes nos sostenía dejara de importar. Durante el duelo, la tristeza es...