馃挕LOS TRES CONSEJOS...
Buenos d铆as, querido lector; hoy quiero dejarte la siguiente historia...
LOS TRES CONSEJOS ….
Una pareja de reci茅n casados era muy pobre y viv铆an de los favores de las gentes de un peque帽o pueblo. Un d铆a el marido le hizo la siguiente propuesta a su esposa:
"Querida voy a irme de nuestra casa por un tiempo, buscar茅 un empleo y trabajar茅 hasta que haya ganado el suficiente dinero como para regresar y poder darte una vida m谩s c贸moda y digna.
No s茅 cu谩nto tiempo voy a estar lejos de ti, solo te pido una cosa, que me esperes y me seas fiel.Por mi parte, yo prometo serte fiel.
As铆, que el joven camin贸 varios d铆as, hasta que al fin encontr贸 un hacendado que estaba necesitando un ayudante para su hacienda. El joven se ofreci贸 para trabajar y fue aceptado.
Pero decidi贸 hacer un pacto con su jefe:
"D茅jeme trabajar por un tiempo y cuando crea que es tiempo de irme, usted me liberar谩 de mis obligaciones. Yo no quiero recibir mi salario, quiero que lo ingrese en una cuenta de ahorro hasta el d铆a en que me vaya. Entonces en ese momento usted me dar谩 el dinero que yo haya ganado"
Se pusieron de acuerdo y aquel joven trabajo durante veinte a帽os, sin vacaciones, ni descanso.
Transcurrido ese tiempo se acerc贸 a su patr贸n y le dijo:
"Jefe, ya es hora de regresar a mi casa, quiero que me entregue mis ahorros, saldr茅 ma帽ana muy temprano"
El patr贸n estuvo de acuerdo, pero antes de cumplir con su parte del pacto, le hizo una propuesta:
"Yo puedo darte tu dinero y t煤 te vas, o puedo darte tres consejos y no te doy el dinero y te vas.
Si yo te doy el dinero, no te doy los consejos y viceversa. Vete a tu cuarto, pi茅nsalo y despu茅s me das la respuesta".
脡l pens贸 durante dos d铆as, con muchas dudas porque se trataba de mucho dinero, pero como respetaba a su patr贸n y lo consideraba un gran sabio y sab铆a que lo amaba como a su propio hijo, finalmente no dudo y le dijo: "Quiero los tres consejos"
El patr贸n le record贸: "Si te doy los consejos, no te doy el dinero.". Si, si, lo s茅, pero quiero los consejos.
El patr贸n entonces le aconsej贸:
1. “Nunca tomes atajos en tu vida”. Los caminos m谩s cortos y desconocidos te pueden costar la vida.
2. “Nunca seas curioso de aquello que represente el mal”. La curiosidad por el mal puede ser fatal.
3. “Nunca tomes decisiones en momentos de odio y dolor”. Puede que te arrepientas toda la vida.
Despu茅s de darle los consejos el patr贸n le dijo al joven:
"Aqu铆 tienes tres panes”, dos para comer durante el viaje y el tercero es para comerlo con tu esposa cuando llegues a tu casa.
Despu茅s de veinte a帽os fuera de su casa, el hombre comenz贸 el largo recorrido para regresar con su familia.
Cu谩ndo hab铆a realizado el primer d铆a de viaje, encontr贸 una persona despu茅s de saludarlo le pregunt贸 a d贸nde iba. 脡l le respondi贸: "Voy a un pueblecito muy distante que queda a m谩s de veinte d铆as de caminata por este camino"
El hombre le dijo entonces: "Este camino es muy largo, yo conozco un atajo con el cual llegar谩s en pocos d铆as"
脡l se puso contento y comenz贸 a caminar por el atajo, pero de pronto se acord贸 del primer consejo:
“Nunca tomes atajos en tu vida”. Caminos m谩s cortos y desconocidos te pueden costar la vida.
Entonces sali贸 de aquel atajo y volvi贸 a seguir su camino.
Dos d铆as despu茅s se enter贸 que otros viajeros que hab铆an tomado el atajo hab铆an sido asaltados, golpeados y les robaron todo lo que ten铆an. Ese atajo conduc铆a a una emboscada.
Despu茅s de algunos d铆as de viaje, ya muy cansado, encontr贸 un peque帽o hotel y pens贸 en pasar all铆 la noche. Era ya muy tarde y al llamar una mujer le abri贸 la puerta y le atendi贸. Despu茅s de tomar un ba帽o se acost贸 a dormir. Pero de madrugada se despert贸 asustado al escuchar un grito aterrador.
Se dirigi贸 hasta la puerta para ir al lugar de donde proced铆a el grito, pero cuando estaba abriendo la puerta, se acord贸 del segundo consejo:
“Nunca seas curioso de aquello que represente el mal”. La curiosidad por el mal puede ser fatal.
As铆 que regres贸 y se acost贸 a dormir.
Al amanecer, despu茅s de desayunar, el due帽o de la posada le pregunto si no hab铆a escuchado un grito y 茅l le contesto que s铆 lo hab铆a escuchado. El due帽o le pregunt贸 si no hab铆a sentido curiosidad y 茅l le contesto que no. A lo que el due帽o les respondi贸: "Usted ha tenido suerte en salir vivo de aqu铆, pues en las noches nos acecha una mujer con crisis de locura, que grita horriblemente y cuando el hu茅sped sale a enterarse de lo qu茅 est谩 pasando, lo mata y luego desaparece".
El joven sigui贸 su larga jornada, ansioso por llegar a su casa.
Despu茅s de muchos d铆as y noches de caminata, cuando ya atardec铆a, vio entre los 谩rboles el humo que sal铆a de la chimenea de su peque帽a casa. Se acerc贸 y vio entre los arbustos la silueta de su esposa.
Aunque estaba anocheciendo, se dio cuenta de que ella no estaba sola. Se acerco un poco m谩s y vio que ella ten铆a sobre su regazo la cabeza de un hombre al que acariciaba los cabellos.
Cuando vio aquella escena, su coraz贸n se llen贸 de odio y amargura y decidi贸 correr al encuentro de los dos y matarlos sin piedad. Respiro profundo, apresur贸 sus pasos, cuando de pronto record贸 el tercer consejo:
“Nunca tomes decisiones en momentos de odio y dolor”. Puede que te arrepientas toda la vida.
Entonces se par贸 y reflexion贸, decidi贸 dormir ah铆 mismo aquella noche y al d铆a siguiente tomar una decisi贸n.
Despu茅s de haber descansado, decidi贸 volver con su patr贸n, pero antes quer铆a decirle a su esposa que 茅l siempre le hab铆a sido fiel.
Se dirigi贸 a la casa. Cuando su esposa abri贸 la puerta y lo reconoci贸, lo abraz贸 fuertemente, pero 茅l con l谩grimas en los ojos, le reproch贸 que no le hubiera sido fiel y que lo hubiera traicionado con otro hombre.
Ella sorprendida le respondi贸: "Yo jam谩s te traicion茅, te fui fiel durante todos estos veinte a帽os"
Y entonces, le pregunt贸: "¿qui茅n es ese hombre que acariciabas ayer por la tarde?"
Y ella le contest贸: "Aquel hombre es nuestro hijo. Cuando te fuiste, descubr铆 que estaba embarazada"
Entonces el marido entr贸, abraz贸 a su hijo y les cont贸 toda su historia, mientras la esposa preparaba la cena.
Finalmente se sentaron a comer el 煤ltimo pan, tal como le hab铆a encargado el patr贸n.
Despu茅s de dar gracias por los alimentos, parti贸 el pan y al abrirlo, se encontr贸 con todo el dinero que hab铆a ganado durante los veinte a帽os que trabaj贸 para su patr贸n.
MUCHAS VECES CREEMOS QUE LOS" ATAJOS " NOS AYUDAN A LLEGAR M脕S R脕PIDO, LO QU脡 NO SIEMPRE ES VERDAD...
MUCHAS VECES SOMOS CURIOSOS, QUEREMOS SABER DE COSAS QU脡 NI NOS DAN RESPETO Y NO NOS TRAEN NADA BUENO...
OTRAS VECES REACCIONAMOS MOVIDOS POR EL IMPULSO, EN MOMENTOS DE RABIA, Y DESPU脡S NOS ARREPENTIMOS...
Recibe un abrazo desde el coraz贸n y acu茅rdate de compartir.
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